Mostrando las entradas con la etiqueta you tube. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta you tube. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de febrero de 2009

Aristimuño, Lisandro

Humildemente, le doy a conocer lo siguiente:
Em, bueno, hola.
Fijese usted, que el domingo 15 de Febrero, agarré mis cosas y partí al Jardín Botánico de Viña del Mar.
¿Objetivo?, bueno primero lea esta percatada historia -> Todo comenzó un día que no me acuerdo cual fue, cuando la Cata me dijo que encontraba a este hombre muy atractivo (pero con unas palabras mas chilensis, obvio). Me dijo que era un cantante argentino y que hacía una música media extraña. Entonces me mandó una foto del personaje antes mencionado y posteriormente entré al aclamado You Tube y busqué al individuo por su nombre en aquella página tan frecuentada por los amantes de la imagen en movimiento. Claro, el cantante se llama así: Lisandro Aristimuño.
Y entonces el You Tube liberó esto para mís ojos/oídos:




Entonces, lógico, me bajé la discografía completita e inmediatamente pude deliberar y elegir mi disco favorito de Aristimuño: ‘Ese asunto de la ventana’ y caí rendida con el más gran track del álbum (personalmente): ‘La última prosa’.
Entonces me dije a mi misma: ‘Oye, misma, este cantante es very cool!’.
Entonces quedé estupefacta cuando me entero, casualmente, y en medio de los suburbios de la web, de que don Lisandro, el cantante más reproducido en las últimas semanas por mi (según el hocicón de la música: Last.fm), visitaba de manera muy amable un país llamado Chile, y que para más remate, iba a tocar en Viña del Mar, y como si eso fuera poco, en el Jardín Botánico, pagando solo la entrada al jardín que es un precio muy razonable y accesible. Y ahí me volví a hablar nuevamente a mi misma y me dije: ‘Oye, misma, pero si tu vives en Chile, y mas encima en Viña, y como si eso fuera poco, el Jardín Botánico no te queda tan lejos’. Así que partí con mis cinco sentidos, mi cuerpo, y obviamente con mi cámara amiga al lugar de la convocatoria.
Llegada al lugar del suceso, me senté en el pasto y comenzó ahí el torbellino de emociones musicales, de esos que dan cuando uno por fin logra escuchar a aquel artista que tanto escuchó vía tecnología. Por fin, en vivo y en directo como dulce para los oídos.

Pero fuera de aquel sentimentalismo de fan, y con objetivismo (intento de visión crítica), puedo decir que Lisandro suena absolutamente idéntico que en sus discos, e incluso mejor. Su voz es muy armónica y tiene el efecto de elevarle la mente y el alma a aquellos que aprecian esta clase de música, aunque no sea su favorita.
Además, sus letras son realmente notables y sensibles.
Para tener una referencia acerca de su estilo, por si no lo ubica (que es lo más probable), la música de Lisandro Aristimuño es una mezcla entre electrónica y folk. En fin, una infinitamente buena innovación y propuesta musical argentina.
Al final, y en la típica acción del fan que busca oportunidades de acercamiento con el artista, me gané una foto con el cantante, y un autógrafo.

Ojalá esto le haya sido útil para complementar el soundtrack de su vida!
Por su atención, gracias!